Volvo FL 240 de Alberto Roldán

Arreglado pero informal, así luce, en un sector poco dado a la corbata y al ir de punta en blanco como el de la maquinaria de manutención, este Volvo, finísimamente decorado, de Recambios Rolmar. En su campamento base de Cantabria opera una flota de seis furgonetas-taller y dos camiones decorados, aunque es este Volvo FL 240 el auténtico ojito derecho de Alberto, gerente de esta empresa, cuya sede, aunque sólo sea por un día, la hemos trasladado para una de nuestras sesiones fotográficas al cercano Parque de la Naturaleza de Cabárceno.

275_decorado_volvo fl_02Aunque no hubo manera de poder adentrarse con nuestro Volvo en la red de caminos de este hermoso parque natural ubicado en el valle cántabro de Pisueña, desde los aledaños del mismo pasamos una jornada de disfrute y charla tranquila con Alberto Roldán, responsable de Rolmar, y uno de sus ejercitados chóferes de la casa, Antonio Palazuelos.

Así como cientos de especies salvajes viven en este paraje cántabro del modo más aproximado a su entorno de origen, nosotros también buscamos un hábitat solocamionero natural, en el que trabajo y placer van intercambiándose el relevo a modo de degustaciones profesionales, algo que en Cantabria resulta particularmente sencillo.

A unos 15 kilómetros de donde estamos, la Ciudad de Transportes de Santander representa también los dominios de multitud de especies de maquinaria de obra de manutención y obra civil en régimen de semilibertad: dumpers, carretillas elevadoras de interior y todoterreno, barredoras, transpaletas, miniexcavadoras, tractores eléctricos, autohormigoneras, apiladores y demás vehículos multiservicio conviven en este paraje industrial, cada cual a su manera y con sus accesorios específicos, ya sea una pala quitanieves, una fresadora, una desbrozadora o un esparcidor de sal. Eso sí, asomando la vista en medio de toda esa fauna poligonera nos encontramos, con porte regio, al señor de Rolmar y príncipe de sus decorados: el Volvo FL 240.

275_decorado_volvo fl_10Para el cántabro (de Salces) Alberto Roldán, que a sus 59 años ya ha visto cumplir las bodas de plata de esta compañía que comenzó, con relativa humildad, en el sector del recambio del automóvil y la importación de coches de gama alta, el contar con este decorado es una carta de presentación infalible.

De hecho, las instalaciones de Rolmar también albergan un Scania de morro que merecería ocupar estas páginas con idénticos méritos que este Volvo, pero al igual que George Orwell dijo una vez, con selecta ironía, que todos somos iguales pero unos más iguales que otros, para Alberto Roldan, su Volvo, vamos a decir que es un poquito más igual que el Scania, y una prueba más de ello es que está trabajando concienzudamente en la restauración de otro Volvo FL6, que en breve será catalogado como camión antiguo.

De no ser camionero, creo que tendría que volver a nacer, pues no concibo la vida sin esta pasión. El mundo del motor me gusta desde siempre, y aprovechando que para mi negocio era necesario tener camión propio para poder mover toda esta abundante maquinaria, me decidí por uno adaptado a mis necesidades, y decorado como a mí me gusta, pues no deja de ser una forma de publicitar mi empresa. El trabajo de decoración -continúa Roldán- lo llevó a cabo por un profesional cántabro, y los motivos escogidos fueron el resultado de varias semanas navegando por Internet, fundamentalmente entre mi hijo y yo”.

275_decorado_volvo fl_03No es precisamente trabajo de etiqueta el que viene a hacer este FL 240, pues el nutrido parque de maquinaria de obra puede ser alquilado y llevado a las labores más sufridas y severas, donde la imagen de las preciosidades femeninas que endulzan las hechuras de este Volvo son toda una ráfaga de refinamiento. Sus difuminados en tonos azulados, en concordancia con el resto de la flota Rolmar, se complementan con unos accesorios en acero inoxidable de fabricación casera: llantas, escape y luces de led que en noche cerrada conforman un gran espectáculo.

Muchas veces -afirma con galante sonrisa nuestro protagonista- ha venido gente a la empresa por ver si podían hacerle una foto al camión parado, pues lo habían visto en la calle. ¿Cómo negarme a ello? Para mí, ésa es una satisfacción como pocas”. Junto a Alberto Roldán, y asintiendo las palabras de éste en un paraje sin par, poblado por osos, jirafas, elefantes y leones, tenemos a todo un gentleman de este oficio, Antonio Palazuelos, que comparte con “su jefe” la debilidad por Volvo.

275_decorado_volvo fl_16Cuando empecé con Rolmar, hace unos diez años, había un Volvo FL 11 de 140 CV con el que era una delicia trabajar. Es cierto que en un momento de crecimiento de la empresa nos vimos en la necesidad de alquilar una góndola o un camión con más tara, así que este Volvo empezó a quedarse algo pequeño y llegó el Scania.

Es indudable que en un camión de morro Scania los límites los has de poner tú, y cualquier cosa que le montes te va a quedar preciosa, pero aun y con eso, todos recordamos aquel primer Volvo, que estuvo 20 años de servicio sin una mala avería, con un cariño más que especial. Yo venía -recuerda Palazuelos- de trabajar con paquetería nocturna, primero, y una grúa después, pero cuando me topé con Alberto no fue nada difícil entenderme con él, pues lo vi tan apasionado de los camiones como yo”.

Cae la tarde en el parque de Cabárceno, y el Rey Volvo vuelve a la selva de asfalto donde imperan esas leyes de los hombres, cuyos estatutos intentamos pulir día a día. Con Rolmar esperamos repetir al primer guiño que nos hagan, que intuimos que puede ser cuando se complete la restauración del FL6, su próxima inspiración, que de momento aguarda en el taller.

 

Arículos relacionados

Únete a los comentarios

Pin It on Pinterest

Shares
Share This
Apúntate al newsletter

Apúntate al newsletter

Recibe cada semana nuestras noticias.

¡Gracias por suscribirte!