Su ámbito de acción se mueve sobre terrenos complejos que exigen fiabilidad. Por eso esta empresa mallorquina fundada en plena posguerra apuesta por equipos modernos, nuevas tecnologías y el respeto a una tradición de más de setenta años.

Desde un fatídico mediodía de julio de 2015 nada ha sido fácil para este gallego. Su padre murió ese día en un accidente con el camión. Quiso olvidarse para siempre de este oficio, dejar la carretera. Sin embargo, amigos y familiares le ayudaron a recuperar su pasión, su vida. Y hoy aquí está.

Ayudado por sus dos imponentes corceles en ambos lados, este flamante Volvo FH13 de 540 CV de potencia es la viva imagen de la pasión por los decorados y por el oficio. Egoitz Urrutia añade un nuevo lienzo a la flota. Y llega a galope.

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