Mercedes-Benz Unimog 2010, un vehículo para todo

No es de extrañar que el abuelo Gregori quisiera un vehículo lo más polivalente posible, en primer lugar por la inversión que suponía y, en segundo, porque ha sido una familia que ha diversificado su actividad, aunque siempre muy estrechamente vinculada a la tierra. Pero vayamos paso a paso.

Mercedes-Benz Unimog 2010Corría el año 1954 y Josep Gregori Corsà quiso modernizar el modo de trabajar y labrar la tierra, de modo que reemplazó los animales de tiro por un vehículo. Pero no quería un tractor cualquiera y fue aconsejado por un capellán, que le recomendó unos vehículos con tracción integral que llegaban desde Alemania y podían realizar las labores de tractores, a la vez que podían emplearse en una segunda actividad como vehículo familiar o de carga de mercancía.

Cabe destacar que la familia Gregori, afincada en una pequeña población rural de Lleida, Vilamajor, quedaba incomunicada fácilmente durante los inviernos. Tras sopesarlo y, aunque prácticamente suponía el doble de lo que costaba un tractor convencional, pues mientras el tractor tenía un precio de 86.000 pesetas de las de antes y de la época, el Unimog alcanzaba la astronómica cifra de las 154.000 pesetas, decidió adquirirlo.

El buey mecánico

Ni corto ni perezoso, Gregori cogió a su mujer, Rosa Forcat Mirada, y se fue a Irún, por allí llegaban los vehículos que venían de Alemania, para hacerse con el modelo tractor agrícola de Unimog, conocidos popularmente como los bueyes mecánicos. Concretamente, se hizo con el modelo Mercedes-Benz Unimog 2010U2010 en febrero de 1955, uno de los tres que el Ministerio de Agricultura concedió en Catalunya, que lejos de ser el primer modelo del fabricante alemán, sí lo sería de la provincia. Un pequeño tractor de apenas 3,52 metros de longitud total, pero que contaba con una caja de carga de 1,5 metros cuadrados, a la que darle diversas funcionalidades.

El vehículo montaba una sierra para cortar madera en el bosque, así como una tabla encima para cargar desde el bosque también capazos de carbón: “Hasta 10 o 12 capazos de 50 kg habíamos cargado, tres encima de la tabla sobre la sierra y otros 7 u 8 en la parte trasera”, recuerda Josep.

Como el techo del Unimog era de lona, para protegerla de las inclemencias del tiempo y, en ocasiones, Mercedes-Benz Unimog 2010cargar encima, la familia le construyó un techo de estructura metálica y madera, de este modo la lona se preservaría, aunque es totalmente extraíble. Al mismo tiempo, en la parte trasera se montaba el arado de forma fácil y sencilla, en cuestión de pocos minutos, cuando se trataba de batir y sembrar la tierra. De hecho, se sacaban sus jornales por la zona para ir a batir la tierra en pueblos colindantes como Santa Liña, Les Avellanes, Tartareu, etc.

Además, sin la instalación de sus aperos de labranza y demás, el vehículo también permitía llevar a la familia, Josep Gregori Forcat y sus nueve hermanos menores, así como algún que otro vecino, a la ciudad, a la iglesia, etc. “Recuerdo a un chaval, por aquel entonces, de 15 o 16 años, de Santa Liña, un pueblo de aquí al lado, que tuvo un ataque de apendicitis. Estaba todo nevado y no habían vehículos. Haría un par o tres de años que teníamos el Unimog. Mercedes-Benz Unimog 2010Montamos un colchón en la caja y lo bajamos al hospital de Lleida. Todavía hoy, cuando nos ve, ya jubilado, nos dice: “Ese trasto me salvó la vida”, sonríe Josep Gregori Forcat.

Pero con el paso de los años, el Ministerio de Agricultura que había dado el permiso, un buen día, les dijo que si querían llevar carga, tanto mercancía como personas, debían matricular el tractor como vehículo industrial. No fue muy bien recibido por la familia, así que en cuanto se tuvo la más mínima oportunidad, allá por 1984, volvió a rematricularse como vehículo especial, tractor agrícola. Pero en 1998 pasó la última ITV y quedó abandonado a su suerte en el terreno familiar, pues otros tractores más modernos lo reemplazaron. Pero no sin antes localizar y comprar los otros dos Unimog que habían llegado a la provincia…

… 20 años después

Mercedes-Benz Unimog 2010Es Ramón Gregori, el cuarto de los seis hermanos, nieto del abuelo que había traído el Mercedes-Benz Unimog desde Irún, quien decide recuperar esta pieza de museo. Aunque la empresa no es fácil, pues el Unimog estaba castigado por el paso del tiempo, reconoce no haberle sido demasiado difícil encontrar piezas de recambios, pues en Alemania afirma haber descubierto un amplio mercado de aficionados a este tipo de vehículos. También contaba con los otros dos Unimog, exactamente iguales al familiar, de los que ha aprovechado algunas piezas: “Si quisiera, podría restaurar otro Unimog como este”, afirma Ramón. Y no lo descartamos, aunque con el chasis de uno de los Unimog, se fabricaron una pala de cosecha propia.

Y para que quede constancia de lo que son las casualidades de la vida, el mismo mecánico que pasó la última ITV en 1998 de este Mercedes-Benz, antes de sus veinte años de retiro, ha sido el mismo que se la ha pasado ahora, en su renacer como un vehículo prácticamente nuevo, con su lustroso motor, su cabina, el tablier de instrumentos y, en definitiva, todos los elementos y componentes, con la misma vigorosidad con la que llegó de Irún, si no más, capaz de afrontar otros sesenta años de duro trabajo. Este fue un regalo de Ramón y el resto de la familia al abuelo, la reconstrucción de su primer tractor, un vehículo integrado al seno familiar y que ha marcado el camino de toda una saga, los Gregori de Vilamajor.

Más trucos

El Unimog de Albert Friedrich

El exjefe de diseño de motores de aviación de Daimler-Benz AG, Albert Friedrich, comenzó en 1945 el desarrollo del Unimog, concebido como un vehículo agrícola, pero que ya difería de los clásicos tractores. Los primeros bocetos de Friedrich del vehículo se refieren a él como “Dispositivo Motorizado de Aplicaciones Universales”, y aunque el nombre de Unimog no existe todavía, años después derivaría del acrónimo de (UNIversal MOtor Gerät). El ingeniero consigue un permiso para la producción de prototipos gracias a sus contactos con las autoridades de ocupación estadounidenses de entonces, con la denominación empresarial Erhard & Sons.

Es en la 1ª exposición alemana de Agricultura en Frankfurt donde se presenta el primer Unimog, nombre que recibe del ingeniero de Erhard & Sons, Hans Zabel, y consigue los primeros pedidos del modelo, más de un centenar. Pero es la empresa Boehringer la que toma las riendas e inicia la producción en serie de las primeras cien unidades del Unimog durante el año 1948, que llegaría hasta las 600 unidades en los dos años siguientes.

En otoño de 1950, Daimler-Benz toma posesión de las actividades de Unimog, incluyendo sus patentes, desarrolladores y las ventas de reciente creación, y el 3 de junio de 1951 se realiza la primera entrega del Daimler-Benz Unimog Modelo 2010, aunque con el signo de la cabeza del buey y sin la estrella de Mercedes, que llegaría al poco tiempo.

 

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