Horch H3A, transformaciones a medida

Para lograr nuestro cometido partiremos de la base de un Horch H3A al que escogeremos algunas piezas de un GMC para poder convertirlo en un camión de tres ejes tal y como queremos.

Ésta es una operación que no es la primera vez que realizamos en esta sección, así que recordad guardar elementos de los camiones que vayáis modificando o piezas que decidáis no emplear.Horch H3A

En primer lugar, desmontaremos los camiones de serie para empezar la transformación.

Con la ayuda del destornillador, desarmamos las cajas de cargas y las guardamos en el cajón de sastre, así como las cabinas, a las que, echando mano del estañador, les saco: los focos, los limpias, los cristales y el parachoques. Una vez limpias de todos sus accesorios, al bote de decapante.

Rotaflex en mano

Con la rotaflex cortamos los chasis, pero con sumo cuidado, puesto que la estructura del camión Horch es de plástico y no de hierro. El chasis del GMC lo seccionamos por la parte trasera, que es la que emplearemos.

También le separamos el winch y uno de los dos chasis por las zonas cortadas, y con dos tiras de plasticard seccionadas a medida, las colocamos encima del chasis una vez encolado, las pegamos por la parte alta; con este paso logramos elevar la caja de carga.

Horch H3ALa caja de carga está elaborada junto con la trasera. La protección alta de la cabina más las faldillas antilodo, con plancha de plasticard.

Una vez seccionado y unidas las partes de un camión y otro, reposicionamos el depósito de gasoil, la caja de la batería, el winch y el parachoques. Para rematarlo, pintaremos con negro mate todo el conjunto resultante.

Para adaptar la cabina, utilizamos la rotaflex para cortar las rejillas y el propio capot, aunque en este punto nos hemos encontrado con algunos problemas serios, puesto que al desarmarlo queda una pieza de anclaje, fea y desproporcionada, para atornillar la cabina al chasis, que queda al descubierto cuando hemos querido dar acceso para que se vea el motor. Cuando terminamos con todos estos detalles pintamos la cabina en color verde.

Horch H3AEn el mismo cajón de sastre, entre las piezas sobrantes que tenemos, hemos encontrado un motor que encajamos en el nuevo vehículo que estamos creando. Antes de anclarlo lo pintamos en color gris.

Llega el momento de perfilar algunos detalles de la cabina, como los junquillos de los cristales. Fabricamos los elementos que queramos integrar de cosecha propia y pasamos a ensuciar el Horch, para darle un mayor realismo, con la siguiente paleta de mezclas de colores, marrón y negro, marrón y blanco, tierra siena tostada, tierra natural, humo, negro y rojo.

Para aplicar la técnica de pincel seco escogemos un gris acero, mientras que realizaremos varios lavados con mezcla de azul cobalto y negro.

Más trucos
Más trucos

Para quitarle la pieza del capot debéis sujetarlo en el sargento del banco de trabajo y desgastarlo con la ayuda de un taladro de pie, eso sí, despacio, para que la pieza se vaya desgastando con la broca poco a poco.

Arículos relacionados

No es la primera vez que aprovechamos piezas de otras maquetas para alcanzar el resultado que tenemos en mente. En esta ocasión hemos unido este Fiat 643 con una cisterna que montaba un Volvo.

Únete a los comentarios

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest

Shares
Share This