El Peterbilt 379 de Paul Voigt, el camión de la Route 66

Siguiendo a lo largo de la mítica Route 66 que cruza de costa a costa los Estados Unidos, de Chicago (Illinois) a Los Ángeles (California), a la altura de la localidad de Joplin, del condado de Jasper, en Missouri, nos topamos con este imponente Peterbilt 379. Población inmortalizada en la clásica canción “Route 66” compuesta por Bobby Troup y popularizada por artistas de la talla de Nat King Cole, Bob Dylan, Jerry Lee Lewis, Dêpeche Mode o los legendarios Rolling Stones, entre otros grandes de la música, ahora también destaca por sus transformaciones y restauraciones de los gigantes estadounidenses de la carretera.

Peterbilt 379

Allí Brian Martin, de los talleres Chrome Shop Mafia, realizó esta maravilla de la ingeniería para su propietario Paul Voigt. “Mi padre compró cinco de estos camiones en 1999 para la empresa de transporte. Ahora ya han recorrido más de 1,2 millones de millas (prácticamente dos millones de kilómetros) en sus cuentamillas, y suman más de diez años de antigüedad. Cuatro de ellos los vendimos hace un par de años y nos quedamos con este, en el que decidimos invertir para su transformación”, relata Paul, “y el resultado lo tenéis ante vuestros ojos, un camión espectacular” concluye.

Desde cierta distancia, el conjunto de Voigt, la tractora Peterbilt 379 EXTD y el remolque Great Dane, ya nos parece un camión de excelente preparación cubierto de azul y negro. Sin embargo, no sólo se queda con unos buenos cromados y la mano de pintura, pues al acercarnos y abrir las puertas de la cabina descubrimos un tapizado de cuero en color crema que cubre todas las piezas susceptibles de ser tapizadas, asientos, la parte trasera, hasta el más mínimo detalle, que ofrece un gran contraste con los colores del exterior del vehículo.

Además, para el suelo de la cabina se ha escogido Rockwood, madera en tono rojizo, que junto al tapizado crema aumenta exponencialmente la sensación de calidez en su interior, mientras que el exterior del vehículo es todo lo contrario.

El tablier de instrumentos se ha cambiado por completo, seleccionando el de serie de su hermano mayor, el Peterbilt 359, combinado con una extensa selección de detalles, como los pedales metálicos a juego con el volante y la palanca de cambios. Éste monta un equipo de sonido Alpine que ofrece más de 2.000 vatios de potencia en los altavoces de las puertas y en los instalados en la zona de descanso, sobre la litera.

Peterbilt 379En la actualidad, este modelo de 1999, tras prestar servicio fiel a nuestro amigo, bien merecía una segunda oportunidad con esta espectacular estampa, acompañada por el escultural remolque cromo.

Paul es consciente de que se trata de un conjunto de referencia en el mundo de camiones de excepción americanos. Tras un despiece por completo del vehículo para alcanzar las líneas deseadas por el artista, el conjunto está imprimado y pintado en un tono regaliz, azul eléctrico y verde. Sólo por ver los cambios externos ya merece la pena el viaje.

El alargamiento del marco abierto en el centro para dejar ver el árbol completamente pintado, la suspensión de aire o, la guinda del pastel, los cuatro tanques con tapas transparentes, entre otras transformaciones, elevan la calidad de este vehículo. Paul se decantó por un motor CAT 3406 que también ha sido pintado del mismo azul de la carrocería, que envuelto en un sinfín de piezas cromadas ofrece el brillo que se merece.

Peterbilt 379Pero cuando cae la noche, el Peterbilt se transforma también en una criatura nocturna. 325 leds dispuestos estratégicamente, en las cuatro esquinas del ensamblaje, llaman la atención de una multitud de curiosos, además de realzar otros accesorios como el parachoques Texas, los escapes chimenea, la visera o los guardabarros traseros. La iluminación de la cabina y del motor alternan colores a voluntad de Paul, quien los maneja desde un control remoto.

Dos años son los que se han empleado para esta transformación, para que todo estuviera en óptimas condiciones y lograr el magnífico aspecto que podemos ver en estas páginas. A pesar del tiempo, parece que Paul está satisfecho del resultado obtenido desde que comenzara la empresa de este proyecto.

Puesto que ha conseguido un camión de referencia en el transporte de excepción. “Quería un conjunto realmente excepcional y creo que entre todos lo hemos conseguido” afirma orgulloso Paul. Ahora viaja alrededor de Estados Unidos, de convocatoria en convocatoria, mostrando su Peterbilt 379, con un aspecto de día y otro bien distinto cuando se hace de noche.

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Comments

  • Luis B. D’Brot Melgar 17 febrero, 2014 at 2:22

    Observar el Peterbilt de Paul Voigt en la noche debe de ser realmente impactante…! definitivamente una bella y fina máquna

  • RAFAEL BERGA RUIZ 19 septiembre, 2013 at 14:34

    Esto es un camión supertuneado.

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