El DAF XF de Javi Gómez, con algo más de X que de F

21 añitos, y Javi ya es un camionero como la copa de un pino. Su padre, de 41, un chiquillo también, ya empezó con 15 años a darse a los avatares de la rosca, así que desde bien pequeño Javi está acostumbrado a ver el Solo Camión en las mesas y mesitas de su casa. Su empresa familiar, compuesta a día de hoy por una flota de 9 vehículos de distintas marcas, es una de las de referencia en esta región gallega de A Coruña.

La decoración de este DAF XF, vamos a decir que algo subidita de tono, acostumbra a despertar admiración allá por donde pasa, al margen de un movimiento de móviles que van saliendo de las cartucheras para disparar ráfagas de fotos a discreción. “Pero no os creáis –nos dice con una sonrisa–, que también me los he encontrado de otro planeta, de los que si por ellos fuera se liarían a martillazos con la chapa.

Mi madre, que eDAF XFn verdad es quien me importa en ese sentido, dice que ya está acostumbrada y le parece bien si a mí me satisface, y de mi padre qué os voy a contar, si lleva el suyo decorado de una forma muy parecida (Solo Camión, nº 283)”.

Llamados por el movimiento general de las celebración de San Cristóbal de primeros de julio por toda la geografía española, quisimos atravesar las lindes gallegas, e ir a parar a ese extremo oriental de la comarca de Ordes, en la cuenca alta del río Tambre, hasta dar con Mesía.

Creíamos llegar en buena hora al pueblo para echar las fotos previas al desfile, pero los motores empezaron a resoplar con los primeros rayos de sol, y una caravana larguísima y muy lustrosa de vehículos engalanados y de época fue horadando las ondulaciones suaves de la hermosa orografía de la zona, entre ríos y arroyos de gran belleza.

No obstante, otras bellezas, a buen seguro de naturaleza más prosaica, llamaban la atención un poco por encima de la media, y es que los DAF de los Gómez, padre e hijo, tienen muchos puntos ganados para que el parpadeo del que mira aminore el compás hasta casi detenerse. Ilustraciones como la de estos vehículos pueden verse en contadas ocasiones.

Una vez bien aparcados todos los participantes en los aledaños de la iglesia parroquial, la banda de música escoltó en todo momento al párroco, que bendijo uno a uno los vehículos, como es costumbre por San Cristóbal. E

n la España de hace 50 años, quizá un cura no habría osado salpicar el agua bendita de su caldero ante tamaña inmoralidad, pero por suerte cambiaron los tiempos, y llevadas ya a cabo todas las bendiciones, la orquesta de baile empezó a resonar en la plaza del pueblo.DAF XF

El pulpo a feira y el Ribeiro todavía habían de aguardar su turno, pues en Mesía, al menos por estos días, el baile-vermut se alarga hasta pasadas las cuatro de la tarde. Como el día se presumía generoso de sol, nos relajamos con las fotos y empezamos a entrevistar a Javi con el son de fondo de una orquesta de música popular, una práctica que en las facultades de periodismo nos consta que tienen algo descuidada.

Su amigo Gerard fue el que aportó las primeras ideas al proyecto decorativo de Javi Gómez. “Él –comenta Javi– nos iba mandando fotos de posibles dibujos para aerografiar, así como esos fondos, medio de naturaleza y de ficción, que envuelven las figuras femeninas. Fuimos seleccionando y el resultado enseguida me fue convenciendo”.

DAF XFLa cabeza del XF de nuestro protagonista siempre llevó cuatro focos de largo alcance en la zona superior de la cabina, pero para esta ocasión se dispusieron otros tantos en la parte de abajo, que realzan todavía más el conjunto, dado el mimo que Javi pone siempre a todos sus accesorios. “El escape lateral –añade a ese respecto– es algo que en los camiones de mi padre siempre se ha cuidado.

Luego ya vino la barra inferior de la defensa y algún que otro piloto que he ido añadiendo. Sí reconozco que los interiores de algunos trucks americanos son alucinantes, pero a mí dame los camiones europeos, que son mucho más prácticos para el día a día, y más si se ha de luchar con algunas de las carreteras que tenemos por aquí”.

A pesar de su lozano aspecto, y los encarnados colores de salud en su cara veinteañera, Javi ya sabe lo que es el transporte desde la trinchera de una furgoneta con la que empezó a hacer kilómetros, aunque en cuanto pudo se metió con los vehículos grandes. “No tengo por hobby otra cosa. Es lo que siempre vi en mi casa. ¿Mis padres?, ¡qué se yo la de años que llevan sin hacer unas vacaciones!, y por lo que respecta a mí, todo lo que tire con motor, independientemente de las ruedas que tenga, es lo que siempre me ha llamado.

Pero sé –y aquí es donde Javi saca su vena más madura– que a nuestro sector le va a costar remontar. Sí, es verdad que ya se fue al garete mucha empresa que estorba y revienta tarifas, pero aún queda muchísima otra tocando la moral, que ya se sabe que no hace más que provocar que los precios bajen y bajen”.

DAF XFJavi Gómez no reniega de ninguna ruta, aunque la larga le mantenga alejado de casa por unos días. “Lo más bonito de mi oficio es conocer siempre lugares nuevos, gente que se para y te piropea por el camión tan cuidado que llevo. Nuestro trabajo es básico para que en nuestra sociedad nada falte, y hay mucha gente que te lo sabe agradecer.

Pero lo que me desmoraliza mucho –continúa– es esa calamidad de que en algunos sitios no acabes de dormir tranquilo por temor a que te roben, o la falta de respeto que a veces parecen tenernos, haciéndonos esperar mucho para cargar o descargar.”

Nuestro joven rubiales ya sabe de algunas de las caras oscuras del oficio, pero su camión reparte alegría visual por donde pasa. “Yo pertenezco a una de esas tantas generaciones de críos que en las vacaciones no querían salir de la cabina del camión de su padre para hacer ruta con él. Con 14 años ya me empezaba a enseñar cómo se manejaban estos bichos, y eso te queda en la cabeza para siempre”.

DAF XFEn la actualidad, Javi ya aprobó la teórica del C y del CAP, así que lo antes posible vendrán las pruebas prácticas del C, y posteriormente del C+E.; ya que en la empresa familiar cuentan con frigos y tauliners.

Por lo que respecta a otras decoraciones, Javi nos confiesa que su pretensión es siempre llevar decorado el camión que lleve, e ir añadiendo alguna que otra cosilla. “Ya sé que la economía no está para tirar cohetes, así que a mis musas en sus paradisíacos paisajes les queda mucho aún, pero si me preguntas por un idea sobre algún motivo ornamental que también quisiera disfrutar algún día, sería el de un escenario plagado de guerreros y guerreras. Algo que directamente meta miedo al verlo”.

¡Qué intriga de decoración! Nos adentramos con el DAF, y ya con la orquesta en sus camerinos, en los quebrados parajes del Concello de Ordes, para sacar de nuestro camión la mejores fotografías. Serpenteamos entre árboles y caminos, y nos despedimos al cabo de un rato entre sonrisas de oreja a oreja. “Até ese proximo reportaxe de guerreiros, pois, e moita sorte, amigo”.

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