El DAF XF 106 de Diego Pandelo

Le costó lo suyo, pero al final Diego Pandelo (Abegondo, La Coruña, 1984) logró cumplir su sueño de decorar un camión. Los 11 tráilers con los que cuenta su empresa lucen un jaguar en los laterales, pero ninguno iguala el realismo de este DAF XF106 460 CV. Del jaguar se ha pasado a los leones y los tigres, y del vinilo a la pintura del artista Juan Carlos Velasco.

DAF PandeloAriadna (8 años) y Aldara (4 años), sus dos hijas, ocupan un puesto de honor tanto dentro de la cabina, en fotos, como fuera, en la visera. Diego ha tatuado los nombres de sus dos niñas en los 11 tráilers de la empresa.

Como tantos otros camioneros, la infancia de Diego Pandelo se compone de retales de recuerdos asociados al camión de su padre. O a los camiones, mejor dicho. José Antonio manejaba un Renault para el transporte de leche y un Magirus Deutz para el pienso, desde Abegondo y siempre en rutas regionales. Diego, obviamente, lo acompañaba sin excepción siempre y cuando no hubiera colegio. Su destino estaba cantado, así que poco a poco empezó a darle forma.

Comenzó con un furgón, a los 18, haciendo repartos en Galicia para una empresa de logística. A los 22 se compró un Volvo dos ejes y siguió en la logística, hasta que la crisis de 2007 y el consiguiente descenso de la faena lo obligaron a embarcarse en la aventura: “Me compré mi primera cabeza”, dice Diego con una sonrisa de satisfacción. “Un DAF viejo, para poder salir de Galicia y hacer ruta nacional. Le enganché un remolque que teníamos en casa y empecé a hacer rutas nacionales con aluminio. Obviamente, todo se lo debo a la ayuda de mis padres, que me avalaron”.

DAF PandeloPoco a poco, “a base de trabajar mucho y ganar poco –reconoce Diego–, las cosas empezaron a mejorar, y gracias a un aserradero de Oza dos Ríos –empresa para la que aún hoy trabaja–, nuestro protagonista pudo empezar a crecer de verdad y colocar los pilares de una empresa que hoy cuenta con una flota de 11 tráilers, un tres ejes y un dos ejes, todos de la marca DAF. El trabajo de la empresa se divide, por una parte, en el transporte internacional para el negocio familiar (la fábrica de piensos Fauna); por otra, el transporte de maderas de la empresa Gestal a escala nacional; y por último, cargas de electrodos para SGL Carbón desde La Coruña y en viajes internacionales.

El crecimiento ha sido paulatino y no ha sido hasta hace bien poco cuando nuestro protagonista ha podido, finalmente, ver cumplido uno de sus sueños de niño: tener su primer decorado.

Un DAF nuevo, el elegido

Hace un par de años, Diego decidió adquirir su primera cabeza tractora nueva. “Después de años y años con camiones de segunda mano para ir creciendo vi la oportunidad, por primera vez, de poder disfrutar y trabajar con DAF Pandelogarantías sin estar pendiente de posibles averías. Y compré este XF106 con motor 460 CV”. Un DAF, como el resto de la flota, pero este luciría especial al resto.

Desde que adquirió su primer vehículo, Diego ha tatuado cada uno de ellos con un jaguar de vinilo. Es un animal que le gusta y está presente en la flota desde el primer día. No obstante, para el nuevo DAF, el plan era otro, algo más ambicioso, un decorado de verdad.

“Yo veía de pequeño los camiones decorados por la carretera y ya me llamaban la atención. Cuando lo compré, ya tenía en mente que iba a decorarlo”, asegura. Diego no tenía claro el motivo, pero sí el artista que iba a realizar el trabajo: “Vi algunos de los decorados de Velasco en algunas concentraciones, me puse en contacto con él por Facebook y llegamos a un acuerdo. La verdad es que es un profesional increíble”.

Lo único claro era que el camión debía seguir la línea del resto de la flota (un jaguar saltando), los colores de la fábrica de pienso (verde y blanco), la decoración en pintura y las imágenes más realistas. Con esa premisa, decorador y propietario empezaron a pensar en rotulaciones y motivos. Al final, el nuevo DAF luciría un par de tigres en el lateral izquierdo, dos leones en el derecho y un tigre extra en el frontal con rugido DAF Pandeloy zarpazos incorporados. Junto a este trabajo artístico se añadirían las franjas a lo largo y ancho de toda la chapa, y se remataría con el nombre de la empresa –Pandelo Roel– y el de las dos hijas de nuestro entrevistado, Ariadna y Aldara, en la visera, siguiendo el estilo tradicional de los camioneros de toda la vida.

El proceso de decoración se alargó veinte días. Más de dos semanas en las que Velasco le iba enviando a Diego fotografías casi a diario, para que viera la evolución de su joyita. “Cada día iba viendo cómo crecían las franjas, aparecían las letras, paso a paso, y todo a mano”, explica nuestro entrevistado. “Yo estaba contentísismo, claro, pero también inquieto”. El nerviosismo de Diego se alargó hasta el último minuto: “El último día me mandó una foto de todo el conjunto, desde lejos, medio borrosa. Fui hasta DAF PandeloAsturias y, cuando llegué y por fin lo vi in situ… increíble. De hecho, encontré detalles que no habíamos hablado y que Velasco había incorporado por su cuenta. Se portó genial”.

Ahora, el próximo objetivo de Diego es rematar la obra con una decoración en la parte trasera de la cabina, con algunos dibujos más, aunque aún no tiene claro el motivo. El proyecto se llevará a cabo, seguramente, este invierno. Toca esperar. Mientras, el rugido de Abegondo seguirá resonando por toda Europa.

Arículos relacionados

Pin It on Pinterest

Shares
Share This
Apúntate al newsletter

Apúntate al newsletter

Recibe cada semana nuestras noticias.

¡Gracias por suscribirte!