Cocantra, Cooperativa Cántabra de Transportes

Decir Cocantra en Cantabria es sinónimo de tradición, de cooperativismo y también de un distinguido saber hacer. Javier Agudo, uno de sus socios, que ya atesora 20 años de antigüedad, nos explica a pie de campa que la iniciativa la tomaron una serie de autónomos que se agrupaban en Asemtrasan (Asociación de Empresarios de Transportes de Santander).

CocantraCorría entonces el año 1980 y una treintena de personas tomaron la decisión de unificar a los autopatronos en una empresa en la que la gestión y el trabajo fueran llevados a cabo por ellos mismos.

Esto es, eliminar intermediarios y beneficiarse por el volumen de camiones que podían ofrecer a sus potenciales clientes. Los inicios, como casi siempre, fueron duros, de mucho esfuerzo, pero culminaron con la creación de Cocantra (Cooperativa Cántabra de Transportes, SCL), que a la postre se ha convertido en una de las compañías del sector punteras de la región.

CocantraLos primeros pasos los dieron en el puerto de Santander hasta que a mediados de los 90 se trasladaron a Herrera de Camargo, una localidad a una decena de kilómetros de la capital cántabra, en unas amplias instalaciones con capacidad suficiente para toda la flota de camiones y que cuenta, además, con más de 4.000 m2 de almacenes, incluido lavadero para los vehículos.

Ya es viernes por la tarde y el trasiego de trailers es constante. La jornada al volante del camión ya ha concluido para la mayoría y ahora comienza otro tipo de trabajo, el de los mantenimientos, cambios de aceite, de neumáticos, lavados y retoques varios. Guillermo Viadero, gerente de Cocantra, nos explica: Contamos con un mecánico y con los medios necesarios para llevar a cabo todas estas pequeñas operaciones”.

Sentados en el despacho de Viadero, nos detalla todos los pormenores de esta cooperativa. “En el transporte, este tipo de sociedades son el futuro del autónomo. Es la única manera de que sobrevivan y de competir con las empresas. Nosotros nos diferenciamos porque los socios no sólo son los dueños de los camiones, sino que también lo son de la empresa.

Eso significa que aquí hay un plus de interés, son más Cocantracuidadosos y eso repercute en una mayor calidad en el servicio. Podemos decir que, afortunadamente, estamos muy bien considerados por nuestra clientela”, puntualiza el gerente de Cocantra.

En este sistema organizativo, los 59 socios que componen la sociedad votan a una junta directiva integrada por seis personas. El actual presidente es Santiago Llera. La junta hace y deshace teniendo siempre como libro de cabecera el manual de régimen interno de la cooperativa, y sólo los temas trascendentales son tratados en asamblea.

“Gracias al manual, que se ha ido puliendo a lo largo de los años, funcionamos. Se deben establecer unas normas que regulen el día a día para que todo siga adelante”, apunta Guillermo.

Además de los asociados, Cocantra cuenta con personal diverso que se encarga de buscar, organizar y coordinar todas las salidas y vueltas de los camioneros.

Así, el gerente da cuentas directamente a la junta, el órgano rector máximo, y luego dos trabajadores se encargan de coordinar el tráfico nacional, uno el internacional, así como uno más para la administración y otra persona en el taller. Un delegado en la base de Madrid y otro en la de Barcelona completan este organigrama.

CocantraDesde Cantabria, Cocantra se ha ganado a pulso una leyenda que tiene como bandera el servicio, la puntualidad y la calidad por y para sus clientes.

“Al principio sólo hacíamos rutas nacionales, pero poco a poco se fueron planteando viajes al exterior. Desde hace años contamos con rutas muy consolidadas a países como Italia, Francia, Alemania, Bélgica, Holanda, Inglaterra o Suiza.

En su día disponíamos de cisternas, pisos móviles, volquetes, etc., y ahora todos llevan tauliner con mercancías diversas, muchas con origen en el puerto de Santander, aunque las bobinas de papel para rotativas son una de las más habituales”, nos detalla Viadero, que nos continúa explicando el sistema que emplean para asignar las cargas.

Según van llegando a la base se van apuntando a una lista. Por la mañana hay un sorteo en el que participan todos los que están apuntados.

En una primera vuelta pueden renunciar al viaje, aunque en segunda ronda están obligados a cogerlo porque hay que atender al cliente. Al final se reparte todo hasta mediodía, donde se produce un segundo sorteo. A partir de ahí, todos los viajes son obligatorios entre los que queden”.

En la actualidad, Cocantra cuenta con 59 socios y 65 camiones. Esto es posible porque una de las normas permite que cada asociado puede contar con un máximo de cuatro vehículos, donde los chóferes son empleados y no socios de la cooperativa. Para entrar a formar parte de Cocantraeste conglomerado existen unos mínimos requisitos.

Esto es, tener camión, semirremolque, tarjeta de transporte, título de capacitación y depositar el dinero de la acción.

A partir de ahí, a trabajar. Eso sí, para el que no cumpla las normas, siempre según el manual, están establecidas una serie de sanciones que pueden conllevar incluso la expulsión.

Cocantra es la cooperativa de transporte más importante en Cantabria, la más arraiga a la tierra. Históricamente siempre ha ido manteniendo el mismo número de afiliados.

“La dimensión ha tratado de ser la misma porque se entiende que el trabajo que hay da para ese número de socios. Nosotros, por contar con tantos camiones, lo que necesitamos es un volumen de cargas diarias muy importante. Hoy en día es difícil conseguirlo, pero aunque cuesta, más o menos estamos capeando la crisis”, nos remarca el gerente.

Este sistema organizativo, y además también plasmado como lo lleva a cabo esta cooperativa cántabra, aporta numerosos beneficios, y más en estos momentos económicos tan adversos. Guillermo nos cuenta que disponen de dos cubas de gasoil y que diariamente compran a las petroleras. “La enorme cantidad de litros que compramos permite que el precio sea muy competitivo.

También existen privilegios en los seguros de los Cocantracamiones o de la mercancía, porque se compran en bloque, así como en las tarifas telefónicas, en los permisos, o para lavar los vehículos o para realizar los mantenimientos.

Al fin y al cabo, son autónomos que al estar agrupados tienen acceso a costes más baratos, lo cual supone ser más competitivos”, remarca.

Con un simple golpe de vista vemos en el aparcamiento camiones de todas las marcas, a cual más reluciente. En este apartado, cada uno compra por su cuenta y según sus preferencias, y no existen beneficios por el hecho de ser cooperativa.

Dicen que desde 2009 han desaparecido en nuestro país unas 30.000 empresas de transporte por carretera, la mayoría de ellas formadas por autónomos. En estas lides, Cocantra se aferra al pundonor de sus socios, trabajando mucho más para ganar menos y con la premisa de aguantar durante este bache como se pueda.

Dejamos este universo en el que sus habitantes visten de azul adornados con una banda dorada no sin antes agradecerles su hospitalidad y deseándoles la mejor de las suertes. Una cooperativa con tanta tradición no se merece menos.

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