Profesión

En 1970, Jesús Marco y su padre se lanzaron a la aventura del transporte internacional. Cada uno montado en su camión y con su propia vivienda como base pusieron los cimientos de lo que hoy es una empresa con 700 camiones y cerca de 1.200 semirremolques.

Conversan, escuchan juntos la radio, duermen o comparten un cómplice silencio. Se contradicen en momentos y se respaldan en fundamentos. Su particularidad es que la mayor parte del tiempo lo pasan en un ‘love’ de esos que en lenguaje inmobiliario no sabemos si se publicitaría como “ideal parejas”: la cabina del camión.

Desde un fatídico mediodía de julio de 2015 nada ha sido fácil para este gallego. Su padre murió ese día en un accidente con el camión. Quiso olvidarse para siempre de este oficio, dejar la carretera. Sin embargo, amigos y familiares le ayudaron a recuperar su pasión, su vida. Y hoy aquí está.

Que de un entorno adverso puede salir lo mejor de nosotros mismos da fe el Grupo Casintra. Nacer en el difícil contexto económico de principios de los 70, e ir deviniendo con los años en la primera empresa de transportes asturiana, sólo puede ser el fruto de una trayectoria impecable.

Pertenece a esa especie en extinción que se ha dado en llamar empresa familiar. Sin embargo, OTG ha logrado que lo que empezó como una aventura de cuatro hermanos se convierta en un proyecto de toda una comunidad de autónomos granadinos.

¿Empresario?, sí, pero de los que ni un solo día han dejado de llevar el volante. Manuel Maza y sus chóferes se levantan a las 5 de la madrugada y no se bajan del camión hasta las 5 de la tarde; aunque a Manu aún le quedan entre 2 y 3 horas más para organizar la jornada del día siguiente.

Pin It on Pinterest