A diferencia de otros sectores profesionales con condiciones de trabajo similares, la actividad del transporte por carretera no está sujeta a coeficientes bonificadores para poder adelantar la jubilación pese a su carácter penoso y peligroso.
La única medida pública de apoyo al sector es el plan anual de ayudas del Ministerio para el cese de la actividad, pero su escasa cuantía sólo permite acogerse a los transportistas que sean autónomos y de más de 63 años.
Por este motivo, desde Fenadismer se instará al Ministerio de Seguridad Social a que establezcan coeficientes bonificadores para mejorar la edad de jubilación de los conductores profesionales por ser una actividad profesional de alto riesgo.
Esta reivindicación histórica no ha sido hasta la fecha atendida, a diferencia de lo que sí se ha previsto para otros sectores profesionales.
Es indiscutible que en la actividad del transporte por carretera, la edad constituye un factor determinante en la pérdida o disminución de determinadas capacidades motoras, sensoriales y cognitivas necesarias para una conducción segura, teniendo en cuenta que la seguridad vial es una de las prioridades de la política de transportes de la Unión Europea.
Cabe recordar el Estudio Epidemiológico llevado a cabo en 2018 por una de las organizaciones miembro de Fenadismer entre sus asociados mayores de 50 años para conocer de forma exhaustiva el estado de salud de los transportistas activos de mayor edad, teniendo en cuenta que la tasa de accidentalidad en carretera se da principalmente en los conductores de dicha franja de edad.
El estudio evidenció que en más del 50% de los transportistas analizados presentaban alteraciones físicas. Entre otras, destacaron las alteraciones relativas a los trastornos muscoesqueléticos (67,50%), colesterol y triglicéridos (52,10%), enzimas hepáticas (34,88%), obesidad y sobrepeso (21,11%), tensión arterial (10%) y glucosa (5,5%).
Asimismo, en lo relativo a la calidad del sueño, la mayor parte de los casos presentaron insomnio de mantenimiento, es decir, despertares frecuentes nocturnos, lo que conllevaba un menor rendimiento y mayor cansancio.



